Los momentos son como las estrellas, los hay de fugaces, chispeantes, visibles y invisibles, juntos y separados, vienen y ellos solos se van..., pero al largo de la vida siempre nos acompañan.
Aunque mi primera entrada empiece con: todo empezó ese gran día... en realidad me doy cuenta de que nada empezó, solo que siempre estuvo ahí, siempre me acompañó, en la distancia, en la cercanía, algo a merecido mi atención ya en mis primeros momentos de vida. Tal vez esos momentos fugaces, chispeantes, algunos visibles y otros no... Tal vez esos momentos como las estrellas... Tal vez este sea uno de esos momentos...
Un momento en que debes dejarte llevar, en que esperas y a veces desesperas, pides, reclamas, ruegas y deseas más que nada, y te das cuenta que todo eso ya lo tienes, que jamás dejaste de tenerlo, siempre ha estado contigo, simplemente has dejado de percibirlo... Siempre anhelamos algo..., siempre estamos en constante anhelo de algo y jamás estamos del todo felices con lo que tenemos, algo podría no ir de este modo, o podríamos tener tal vez aquello, o quizá todo esto esta muy bien pero quiero algo mejor.